La decisión de cambiar de entrenador a tiempo puede marcar la diferencia entre conseguir o no el objetivo de la temporada. Es uno de los motivos que están detrás de la marcha de Carlos Pascual (en la foto) del CD Acero, casi una vuelta después de su llegada.
El ya extécnico considera que “para salvar al Juvenil A hace falta un cambio de estímulo” y es por eso que ha optado por dejar su puesto a Víctor Cervelló, director deportivo de la entidad (que ya dirigió al equipo frente al Torre Levante B en la ida), que estará acompañado en esta etapa por Diego Rosado que conoce la plantilla a la perfección puesto que lleva toda la temporada en el cuerpo técnico.
Carlos se marcha con la satisfacción del trabajo bien realizado. En noviembre aceptó el reto del CD Acero aun sabiendo la dificultad que entrañaba sacar a flote a un equipo que se encontraba a ocho puntos de la permanencia. Fue capaz de eso y mucho más a base de trabajo y motivación hacia un grupo de jugadores que acabaron la primera vuelta en mitad tabla, mirando el descenso con prismáticos.
Tras el parón navideño, los resultados no han estado a la altura. El equipo ha sufrido mucho en el apartado de lesiones y sanciones, hasta el punto de únicamente sumar cinco puntos en lo que se lleva disputado de la segunda vuelta. Pese a todo, el Acero se encuentra a un punto de la salvación (Ciudad de Benidorm), a dos del Kelme B o a cuatro del filial del Torre Levante, rival de este domingo (18 horas). “Dependen de ellos mismos para conseguir la permanencia. Solo tienen que rematar la faena. Estoy seguro de que lo conseguirán” sentencia Carlos Pascual.
