El CD Colindres marcó este domingo un hito en su historia particular al sellar en El Carmen el ascenso a División de Honor, después de ganar con rotundidad Gimnástica de Torrelavega (3-1). Nunca antes esta escuela, la más grande de Cantabria, había pisado la élite del fútbol juvenil y lo hará con la generación de futbolistas más prolífica de los últimos años.
“Son un equipo curtido en mil batallas desde muy pequeños. En alevines y en categorías sucesivas se han enfrentado siempre a jugadores que les sacaban un año, ahora están recogiendo los frutos a todo ese trabajo” acentúa el entrenador del equipo Pablo Lus, quien ha desarrollado toda su carrera como futbolista y en los banquillos, en los que lleva 12 años, en el CD Colindres. “El bloque de jugadores llevan jugando juntos desde los 7 u 8 años, es por ello que antes que compañeros son amigos. Son auténticos profesionales a pesar de su juventud, ya que de los 21 jugadores solo tres acaban su etapa juvenil esta temporada”. Entre ellos el centrocampista Álvaro García Arana, pichichi del equipo y del grupo 17 de Liga Nacional con 29 goles.
Nunca antes el CD Colindres había tenido la ocasión de subir a División de Honor, pero este año apuntaba diferente, tanto es así que este sábado hasta se pueden proclamar hasta campeones de liga. “Éramos conscientes de que contábamos con un gran equipo y que si hacíamos las cosas bien tendríamos posibilidades, así que el ascenso era una ilusión y no una obligación. Las jornadas pasaban y nos manteníamos en el primer puesto, por delante de clubes como el CD Marina Sport, CD Tropezón o Gimnástica de Torrelavega, así que ya nos marcábamos pelear por ese sueño que al final se ha hecho realidad”.

Esta hazaña ha sido posible gracias al “compromiso y profesionalidad de todos los jugadores, que son sinónimo de buenas personas, responsables y son tan callados y discretos que a veces el vestuario parecía un velatorio; por supuesto hay factores del juego que nos han llevado a lograr esto: un buen manejo del balón, la solidez defensiva, la buena pegada (son el segundo equipo más anotador del grupo por detrás del Racing B)…”. Aunque también hay que destacar el enorme trabajo del cuerpo técnico formado por Pablo Lus como entrenador, Miguel Ángel Santander, preparador de porteros, y David Solana Gutiérrez como preparador físico. Todos ellos, por cierto, exjugadores del club.
El 5 de mayo de 2018 quedará para siempre grabado en la memoria de los aficionados que cada fin de semana llenan el estadio del Carmen y que no faltaron a la cita más importante de este club de 300 socios en el que la pasión por el fútbol mantiene viva la ilusión año tras año.
