Viktor Nikolov, portero del Elche Juvenil A y de la Selección de Bulgaria Sub-19, con la que se encontraba preparando la Ronda Élite del Campeonato de Europa cuando el coronavirus obligó a suspender todas las competiciones de fútbol juvenil, nos relata su experiencia bajo la mayor amenaza sanitaria de los últimos tiempos.
Hace una semana, Viktor se encontraba en Sofía (Bulgaria) iniciando con el combinado sub-19 la preparación para la fase de clasificación del Campeonato de Europa, que del 25 al 31 de marzo se iba a disputar en La Nucía (Alicante). El portero voló con total normalidad el sábado por la tarde y el domingo se ejercitó por primera vez junto a sus compañeros.
El combinado búlgaro disputó durante la semana dos encuentros amistosos en Serbia, a donde tuvo que desplazarse en autobús, y no en avión, con el fin de evitar al máximo el grado de exposición con otras personas ajenas al equipo. Es más, durante las ocho horas de trayecto, tanto en la ida como en la vuelta, los jugadores tuvieron que hacer un alto en el camino en la frontera, donde para pasar el reconocimiento fueron dotados de mascarilla, guantes y gel desinfectante de manos.

Las dos selecciones quedaron concentradas durante los cuatro días en el Centro Deportivo de la Asociación de Fútbol de Serbia en Stara Pazova, donde se tomaron las medidas de control necesarias para evitar cualquier tipo de contagio. Mientras que los partidos, disputados martes y jueves, se jugaron con normalidad.
Para entonces, el fútbol ya se había paralizado en España y Viktor se encontraba en la tesitura de si regresar a España (tenía previsto hacerlo únicamente para disputar el partido contra el Patacona y volver a Bulgaria), o tras la suspensión de la liga quedarse en Sofía para seguir con la preparación. Una duda que se resolvió en el viaje de vuelta, después de que el seleccionador les comunicara que la UEFA también suspendía todas sus competiciones.
El vuelo a España, con escala en Frankfurt (Alemania) supuso toda una odisea para Viktor, debido a la presencia de una persona con síntomas de haber contraído el coronavirus en el avión que debía traer al guardameta hasta Valencia. Al final, todo quedó en una anécdota y con varias horas de retraso pudo llegar finalmente a su destino.
