Día señalado en rojo para el delantero del UCAM Murcia, Diego Fuster que vuelve a la que fue su casa e intentará ayudar a su equipo a conseguir los primeros puntos de la temporada.
Formado en las categorías inferiores del Levante, Diego Fuster regresa a la que fue su casa este domingo (18 horas) con otra camiseta, la del UCAM Murcia. Aunque no es la primera vez que esto sucede, ya jugó en Buñol con la del CD Alcoyano en la recta final del curso pasado, siempre es especial. “El Levante fue el club que me acogió después de mi salida del Villarreal y les estoy muy agradecido por esas tres temporadas en las que pude defender esa camiseta, aunque el final no fuera el mejor para mí. Posiblemente sea el encuentro que afronto con más ganas de la Liga y llegó en un momento de forma muy positivo, puesto que esta pretemporada me ha servido para estar físicamente al mejor nivel de nunca, con cinco goles a mis espaldas aunque eso es algo secundario ya que lo importante es trabajar para el equipo. El de hoy es también un partido que me motiva mucho ya que dejé muchos amigos con los que todavía mantengo una muy buena relación”.
La temporada pasada fue muy complicada para Diego en muchos aspectos, pero aquella experiencia le sirvió mucho para el futuro. “Aprendí que el fútbol puede ser lo peor y lo más feo del mundo… Pero que en una semana todo se vuelve bonito y todo vuelve a su cauce. Eso me ayudó a madurar mentalmente y a no dejar nunca de luchar”.
El delantero de Guadassuar tras desvincularse del Levante, probó suerte en muchos equipos nacionales, pero finalmente regresó al Grupo VII para enrolarse en el CD Alcoyano, donde asegura vivió “una etapa increíble. Cuando llegué allí encontré a una familia muy unida y eso me hizo las cosas mucho mas fáciles y aunque no se consiguió el objetivo de la salvación fue una experiencia que siempre recordaré ya que me llevo muchos amigos de ese club”.
Jugar en el club de la moral le abrió las puertas del UCAM Murcia, que se fijó en sus buenas maneras en el encuentro que midió a blanquiazules y universitarios en la última jornada. Ahora, tras varias semanas en la entidad, confiesa que “estas primeras semanas están siendo increíbles. Este club es muy familiar a la vez que profesional y me siento como si estuviese en mi casa. Hay un grupo de gente muy bueno y eso es la base para conseguir la salvación y a partir de eso empezar a soñar con algo más”.
Acerca del objetivo que se marca para esta temporada, ese no es otro que “ayudar al equipo con mucho compromiso y mucho trabajo pero, sobre todo, espero ayudarlo con muchos goles”. Los primeros podrían llegar esta tarde.
