No se equivocó el Granada CF este verano cuando reclutó el talento del centrocampista Pablo Sánchez para el Juvenil de División de Honor. Una temporada ha sido suficiente para que el lojeño se haya convertido en el deseo de algunas de las canteras más punteras del fútbol español.
El Granada acumula muchas temporadas consecutivas en el Grupo IV de División de Honor logrando grandes registros. Eso es debido al gran trabajo que año tras año realizan en el club con tal de incorporar a los futbolistas más talentosos de la provincia. Este curso, tras el descenso del CD Santa Fe a Liga Nacional, los nazaríes rescataron a jugadores como Daniel Jesús, Jesús Cambil, Raúl Rodríguez y Pablo Sánchez, este último ha sido seguido en los últimos meses por clubes de primer nivel, que ven en el centrocampista lojeño un enorme futuro.
En líneas generales, la temporada del Granada ha sido muy positiva. El objetivo de la permanencia se ha logrado con creces y ha finalizado el curso en una cómoda séptima posición y con 56 puntos. Entre los nombres propios sobresalen varios, entre ellos el de Pablo Sánchez, que desde su primera aparición demostró su veteranía en la categoría y tomó el timón del equipo.
Ha sido un fijo en los esquemas del técnico Rafilla Morales, ya que tan solo se ha perdido dos de los 34 encuentros (29 como titular, mientras que en 3 ocasiones partió desde el banquillo). Pablo no solo ha tenido tiempo de comandar el centro del campo, sino también de aportar goles al equipo, un total de cinco. Su buen golpeo de balón, su extraordinaria visión de juego y esa tendencia suya de sumarse al ataque también le han permitido ejercitarse en muchas ocasiones con el primer equipo.
La próxima temporada Pablo, criado en las categorías inferiores del Loja CD, dejará de ser juvenil para enfrentarse al fútbol de verdad. Son varios los equipos que suspiran por él, aunque el Granada tiene la llave de la operación. Puede apostar por su talento o dejar que otros lo hagan por él.
