La tercera final consecutiva de Copa del Rey entre Real Madrid y Atlético de Madrid tiene un protagonista especial. El jerezano Martín Calderón podrá presumir, si nada ni nadie lo impide, de haber disputado todas ellas.
El equipo blanco no falta a una final del torneo decano del fútbol juvenil desde hace seis temporadas, casi las mismas que lleva Martín Calderón vistiendo de blanco. Llegó en 2013, después de unas duras negociaciones con el Sevilla, y a día de hoy está considerado uno de los centrocampistas con mayor proyección de la cantera de Valdebebas.
En 2016 disputó su primera final de Copa del Rey. El jerezano saltó al terreno de juego de Son Bibiloni (en Palma de Mallorca) en el minuto 75 en sustitución de Seoane. Los blancos vencían en ese momento por 3 a 2, pero el Atleti empató prácticamente al momento y el encuentro se acabó decidiendo en la prórroga hacia el lado rojiblanco.

Entrega de trofeos en Son Bibiloni junto a Gorka Zabarte.
En 2017, el Real Madrid llegaba a Calahorra con el sueño de alcanzar el triplete. Una hazaña que consiguió en una final que también se extendió hasta la prórroga. Martín dirigió el centro del campo hasta el minuto 54, cuando fue sustituido por Javi.

Imagen de la final en Calahorra.
Este domingo, el jerezano que destaca por su poderío físico, su trato de balón o su buen golpeo con ambas piernas, entre otras muchas características, tiene la oportunidad de cerrar el ciclo juvenil con un nuevo trofeo en su palmarés individual.
