España ha necesitado tan solo dos partidos en el Campeonato de Europa Sub-17 para sellar su clasificación a cuartos y tener un poco más cerca el Mundial de Brasil.
La Selección española jugó su segundo partido del Campeonato de Europa Sub-17 en un enclave histórico para el país ya que Waterford fue la primera ciudad irlandesa que fundaron los vikingos allá por los inicios del siglo X.
Henchidos quizás por ese espíritu guerrero del que siempre hacían gala aquellos conquistadores pueblos nórdicos ya extintos, nuestros futbolistas arrancaron el duelo con brío en el juego y en el cuerpo a cuerpo, mostrando que no iban a amedrentarse ante la necesidad germana.
Los primeros minutos del partido fueron de tanteo entre ambos conjuntos sin que ninguno de los contendientes llegara con peligro al área rival, momentos en los que los mediocampistas fueron los grandes protagonistas del encuentro. Tras una ocasión alemana con un pase de la muerte que no llegó a su destino, fueron los Jordi Escobar con un potente disparo y Joseda de cabeza a la salida de un córner los que estuvieron cerca de adelantar a España.
A diez minutos del intermedio, Iván Martínez volvió a demostrar su estado de forma con una espectacular manopla cuando el banquillo alemán ya celebraba el gol. La réplica la dio Robert Navarro con un chutazo con la zurda que hizo temblar a Tim Schreiber. Una falta centrada desde la frontal del área que ejecutó por encima del larguero el capitán Germán Valera y un mano a mano que no cayó del lado de Robert, cerraron una primera parte que, a los puntos, fue para el combinado español.
Tras el paso por los vestuarios, España salió en tropel hacia la portería de Schreiber. Germán desde la frontal del área y Joseda en un cabezazo que no entró por milímetros así lo atestiguaron. El tiempo iba pasando y los dos equipos notaban el cansancio en sus piernas. Los acercamientos peligrosos dieron paso a las imprecisiones.
Acarició el gol Jordi en un remate de cabeza picado al segundo palo que se topó con el lateral de la red germana. Por su parte, Iván tuvo que esforzarse en un par de arriesgadas pero efectivas salidas bloqueando de manera segura peligrosos centros del rival. Del mismo modo, Álvaro Carrillo detuvo con su cuerpo un remate en posición inmejorable de Lazar Samardzic.
Con el resultado que acontecía en el otro campo, España solo necesitaba un gol para certificar su clasificación para los cuartos de final del torneo. Pablo Moreno, nada más entrar en el campo, se encargó de ello. El delantero andaluz se internó por la banda y aprovechó un pase en profundidad de Javi Lopez para recortar en el área y provocar un claro penalti qué él mismo se encargó de materializar.
Restaban 10 minutos para la conclusión del partido y los de David Gordo tenían que aguantar la victoria. Y no solo la aguantaron, si no que siguieron atacando siendo fieles a la filosofía que les ha traído hasta aquí. Un triunfo que sabe a gloria y que clasifica a España para los cuartos de final del Campeonato de Europa con un partido de la primera fase por disputar.
Texto: Héctor Rubio (RFEF)