Jornada 1. España, 0 – Argentina, 0
Brasil es considerado por muchos aficionados como la cuna del fútbol. Aquí el futebol, como se le denomina en este país, es más que un deporte, es una religión. Y sus gentes, animosas como pocas, disfrutan cada acción del juego, cada pase y cada disparo a portería.
Su pasión es evidente. El fútbol está por encima de todo y la alegría con el balón se premia con el reconocimiento de la grada. España, lejos de casa, así lo notó desde el inicio. Con el Estadio Kleber Andrade como testigo, la Selección Sub-17 se dejó inspirar por el sabor a futbol de su entorno y, conscientes del inicio férreo que iba a dibujar el conjunto de Pablo Aimar, propuso una alternativa clara con un mensaje aún más evidente: ante las ofensivas de Argentina, tranquilidad y control del balón.
Con esta premisa, la posesión se tornó desde el inicio a favor del equipo español, que encontró en Turrientes y Aitor dos brújulas precisas para buscar la portería rival. Los nervios, comprensibles para un debut tan importante, poco a poco fueron disminuyendo a la vez que el sol caía bajo el cielo de Vitória. Y así, en ese idílico contexto y tras dos ocasiones de los argentinos que fueron repelidas con brillantez por la zaga española, llegó el primer aviso del conjunto de David Gordo. Germán fue el protagonista y Ríos Novo, portero albiceleste, el encargado de desviar a córner su disparo cruzado.
Con 0-0 España se mostró cómoda. Las llegadas al área rival fueron una constante y Pedri, un auténtico quebradero de cabeza para los sudamericanos, manejó el balón con criterio para buscar la mejor posición de sus compañeros. No obstante, el fútbol es caprichoso, y la fortuna, esquiva durante el primer tiempo, hizo que el encuentro concluyera con empate al termino de los primeros cuarenta y cinco minutos.
Ya con el balón marcha durante el segundo tiempo, el guión continuó siendo el mismo y las ocasiones de Argentina fueron replicadas en todo momento por el combinado nacional. Jordi, Pablo Moreno, Robert... España se encontró una y otra vez con la defensa argentina, voraz ante cualquier disparo desde la frontal.
El paso de los minutos incrementó la igualdad y ahí, en ese momento en el que las piernas ya responden poco, el conjunto de David Gordo hizo saltar los ‘olés’ en la grada a base de buen fútbol e insistencia. Aunque el tiempo, efímero cuando el resultado está igualado, decretó la conclusión del encuentro con un marcador parejo.
Al final, 0-0 y primer punto en el debut mundialista para una Selección Sub-17 que lo dejó todo sobre el campo. Tajikistán, subcampeón de Asia, será el próximo rival de España en esta Copa del Mundo.
TEXTO | Luis Bermejo (Sefutbol)
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